La ciencia de lo cotidiano

La ciencia (1) es la mejor explicación que tenemos del mundo. No es la única, no es completa y no es inmutable (2), pero en cada momento, el consenso científico es el mejor conocimiento disponible sobre cualquier cosa. Obviamente también de las cosas que nos rodean, de lo cotidiano.

No solemos prestar atención a la ciencia de lo cotidiano por dos razones. La primera es que suele aparecer “sucia”, mezclándose muchos efectos distintos, lo que no facilita su comprensión (3). La segunda razón es que ahí brilla menos, mientras que en tecnologías novedosas o en conocimientos punteros es donde se muestra con toda su potencia.

Sin embargo la vinculación emocional con lo inmediato es a veces muy potente. Te pones a limpiar y no es improbable que te preguntes por qué se te llena la casa de pelusas o qué es una pelusa de hecho. Por qué el cielo es azul, de dónde salen las burbujas del cava… Lo que nos rodea nos importa, y querer saber qué es y por qué es así es un sentimiento muy generalizado. La “ciencia de la vida cotidiana” es el conjunto de historias que generamos para satisfacer ese deseo… a la que enseñamos ciencia.

El principal problema para utilizar lo cotidiano en la docencia, en las asignaturas, es que aparece de forma muy desordenada y mezclada en comparación con la linealidad del currículo. No trataremos aquí sobre formas de resolver esa disonancia (quizá en las sesiones presenciales). En lo que sigue, se recogen recursos, pequeñas historias de explicaciones científicas de aspectos cotidianos.



Notas

(1) Ciencia aquí en el sentido de conocimiento científico. Ya que hemos considerado diferentes acepciones de la palabra, por dejarlo claro. 

(2) En este blog/curso tenemos un capítulo entero para afinar el concepto de ciencia y evitar posibles visiones deformadas.

(3)  Para evitar eso están los laboratorios y los experimentos. Se trata de entornos controlados en los que se eliminan muchas influencias indeseadas sobre lo que se quiere estudiar (los laboratorios) y de fenómenos diseñados para mostrar de forma aislada ese fenómeno objeto de estudio (los experimentos). Estos elementos son fundamentales para crear la ciencia, pero no para aplicarla, ni necesariamente para entenderla.